Consejo Comunitario Territorio y Paz

El territorio de este Consejo Comunitario se ubica en el municipio de Villa Rica que se localiza al sur del valle geográfico del Río Cauca y limita al norte con los municipios de Puerto Tejada y Guachené, al sur con el municipio de Santander de Quilichao, al occidente con el municipio de Jamundí y al oriente con el municipio de Caloto. Según datos de la Corporación Autónoma Regional del Cauca (C.R.C.), este municipio se encuentra a una altura de 982 msnm, tiene una temperatura promedio de 25 °C. El relieve del municipio es totalmente plano y sus tierras corresponden al piso térmico cálido. La precipitación media del municipio es de 1.850 mm por año, con lluvias altas en los meses de octubre, diciembre y marzo y un período seco en los meses de junio, julio y agosto. Villa Rica es un área poblada por gente negra que vive en una gran parte en asentamientos de tipo urbano. Dichos asentamientos se encuentran en medio de las extensiones masivas de cultivos de caña de los ingenios, algunas haciendas de ganado y cultivos comerciales de soya y maíz y un pequeño y marcado sector de industrias.
Este territorio pertenecía a la hacienda La Bolsa de la familia Arboleda, que subsistió a partir del trabajo de los esclavizados tal como lo describe De Friedeman en sus investigaciones sobre el campesinado negro en Villa Rica: “ancestros de los actuales habitantes negros de Villa Rica fueron traídos de África para sostener la empresa de la colonización española […]. Los apellidos notables que han identificado el ancestro africano en Colombia abundan allí: Lucumí, Balanta, Mina, Viáfara, Carabalí, Cunda, Loboa, Arará son apellidos que se enlazan en sus redes de parentesco” (1974: 1). Los vínculos parentales actuales obedecen entonces a las líneas del parentesco de los antepasados esclavizados que trabajaron en las haciendas de esta zona. Dichas redes permiten rastrear el asentamiento de esta población como evidencia de la ancestralidad del territorio.
El territorio de este consejo comunitario se formó en dos fases de poblamiento negro: una fase de tipo agrario que abarca un período entre la manumisión de esclavos hasta inicios del siglo XX y otra de tipo urbano desde los años 30 en adelante. La transformación de un tipo de asentamiento a otro se dio en varias etapas asociadas a las dinámicas generales de poblamiento negro de la subregión del norte del Cauca (ver arriba) y los intereses económicos de desarrollo de la región.

Los conflictos agrarios entre hacendados y campesinos que se intensifican durante la primera mitad del siglo XX, se presentaron a partir de situaciones como la que expone Aprile-Gniset en este relato de un comunero negro.
[…] Yo fui terrazguero en la hacienda La Bolsa. El dueño me dio permiso para desmontar un monte de guadua que había a la orilla de la quebrada. Pero era prohibido sembrar matas raizales como el café o el cacao. Yo tenía que pagarle el terraje cada año, en dinero. Y cuando había desmontado unas cinco plazas, a los dos años, él vino un día y me pidió que le devolviera la parcela, que él la necesitaba. Me tuve que ir […] (Aprile-Gniset, 1994: 95).
La inestabilidad para vivir en este territorio para la población negra se marcaría a partir de la instalación de la agroindustria cañera que demandaría las tierras para este monocultivo, reemplazando la producción ancestral de cultivos de cacao, café y maíz. En consecuencia, el gobierno departamental se ve en la necesidad de responder a las necesidades de esta población ante la expropiación de sus tierras y formas de vida de campesinos con la concesión de una pequeña extensión de tierras en los años 30.
La reducción de tierras para la producción campesina de los negros en Villa Rica marca entonces la historia del territorio de este consejo comunitario. Así mismo la concentración de esta población en una cuadrícula urbana proletaria da cuenta la conformación de tal territorio (Aprile Gniset, 1994). Hoy día los integrantes de este consejo enfrentan las necesidades desde hace varias décadas: “el problema del agua, la situación de la tierras, su concentración tugurial respaldada por acciones gubernamentales que no pusieron en efecto condiciones mínimas de saneamiento ambiental como el alcantarillado […]” eficiente, el desempleo y la reducción de las fincas tradicionales como modo de producción ancestral propia son evidencia de esa crisis.