Consejo Comunitario Mindalá

El consejo comunitario de las comunidades negras del corregimiento de Mindalá está constituido por 9 veredas: San Vicente; Vista Hermosa; Mindalá; Badeas; Pueblo Nuevo; Tamboral; Miravalle; Turbina; Maravelez. Este territorio está atravesado por el río Cauca, Marilopito, San Lorenzo y Piedra Imán.

Este Consejo fue creado el 01 de octubre del 2003, aunque su territorio ha estado poblado por familias negras desde tiempos de la Colonia. Los mayores de la comunidad cuentan que desde los años 1600 fueron traídos como prisioneros de África para ser esclavizados y esta fue una de las regiones donde se asentaron los ancestros de los habitantes de Mindalá que hoy poblaron este territorio. Una clara evidencia de esto son los apellidos heredados de generación en generación como Mina, Chará, Lucumí, Carabalí, Nazarthí, Ararat, Aponzá, Charrupí, Popó, Balanta, Aponzá y Guazá, hoy familias integrantes de este Consejo Comunitario.
Según el libro etnohistórico La Toma, Historias de un territorio, Resistencia y Autonomía en la Cuenca del Alto Cauca (2013), el poblamiento de Mindalá se relaciona con el asentamiento de familias negras en el territorio del hoy Concejo Comunitario La Toma (Ararat, et al 2013). Ambos poblamientos están marcados por el sistema esclavista de trabajo en las minas de aluvión ubicadas en esta subregión (mina Gelima sobre el río Ovejas; mina La Teta; mina Damián, Mindalá y Marilopez sobre la vertiente oriental del río Cauca) desde el siglo XVII hasta mediado del siglo XIX. Así mismo este poblamiento está atravesado por el tránsito de la economía minera colonial a la producción agrícola intensificada en la subregión después de la abolición de la esclavitud en 1851. En este período, los pobladores negros, ahora libres, trabajarían como aparceros y terrajeros11 en tierras de propiedad de los hacendados y mineros (como en el caso de la vereda de Vicentico, asentamiento previo al de Mindalá). A partir de estas dinámicas se fortalecería la economía de tipo campesino de muchas familias que trabajarían en la producción agrícola de la tierra y crearían fincas de autoconsumo.
Luego de ello, algunas familias logran comprar tierras en la vereda La Toma a través de los frutos obtenidos por el trabajo como apareceros y por la venta de oro que algunos extraían del río por medio del mazamorreo o barequeo (técnicas artesanales de minería). Otras familias acceden a la propiedad de la tierra por herencia en pocos casos.

Ya en el siglo XX se consolida el asentamiento negro en esta subregión de montaña con la economía campesina basada en el cultivo de café, maíz, plátano, yuca, entre otros. Esta economía se complementa con actividades productivas de minería tradicional en los ríos, el trabajo agrícola en las fincas y la pesca artesanal que realizan los pobladores negros. A través de estas prácticas se genera un proceso de organización territorial que da lugar al asentamiento de varias veredas de lo que se conoce como Suarez. Las guerras civiles del país, como la de 1948, producirían una masiva migración de familias a estas tierras de alta montaña, tal como lo relata uno de los mayores de este Consejo Comunitario:
“fue allí que cuando en la muerte de Jorge Eliécer Gaitán empezaron los conservadores a perseguir liberales y muchos liberales a conservadores dependiendo la zona, hubo desplazamiento de las ciudades de los pueblos, veredas, de todo el lugar en general unos corrían parra allá otros corrían para acá, por eso aquí en Suárez hay mucha gente que no es nativa de aquí fueron llegados por la violencia una violencia estatal es decir esta zona ha sufrido cualquier cantidad de golpes de tropiezos, no sólo por la parte gubernamental sino por empresas transnacionales que él mismo le ha permitido el desplazamiento o la explotación de sus habitantes” (Entrevista. S.L.2015).
A partir de estas dinámicas nacionales se moldea el asentamiento de familias negras en Mindalá y el municipio de Suárez. Sin embargo, la construcción de represa la Salvajina sobre el río Cauca en 1977 produce un giro determinante en la consolidación del asentamiento negro en la subregión. La construcción que interviene el río Cauca implica la compra masiva de tierras y el uso de estrategias de despojo territorial de pobladores negros allí asentados. Esto conduce a la migración de varias familias negras a otras zonas como Suarez y el corregimiento de Mindalá (Ararat et al, 2013).
El territorio del Consejo Comunitario de Mindalá se encuentra amenazado por varios hechos: las concesiones mineras a empresas multinacionales atraen la mirada de actores e intereses externos que ponen en riegos el manejo territorial de las familias de Mindalá sobre su territorio (caso La Turbina y el Tamboral); las dinámicas del conflicto armado se incrementan a partir del año 2011 con la llegada de actores externos y se intensifican en los años posteriores produciendo un constante desplazamiento de familias.

En síntesis, los territorios ancestrales de estos tres Consejos Comunitarios del municipio de Suarez se configuran a partir de las dinámicas de poblamiento negro de carácter regional rural, cuyo pilar es el asentamiento negro de los descendientes de esclavos que trabajaron en haciendas y minas de la zona sobre la vertiente occidental del río Cauca. Este poblamiento se produce a partir de oleadas migratorias y colonización de zonas más altas de monte (sobre todo en el siglo XX) en distintas fases que obedecen a los cambios en las dinámicas económicas de la región (minería colonial; terraje; infraestructura vial como el ferrocarril de Cali; producción agrícola comercial cafetera; construcción de la represa Salvajina). Finalmente, se debe destacar que el asentamiento negro de esta subregión parte de las relaciones sociales de familias extensas, relaciones y prácticas económicas y culturales, propias de los pobladores negros que se desprenden y basan en la interacción y conocimiento sobre el entorno. Estas relaciones están enraizadas en el territorio por lo que lo reconocen como un territorio heredado de sus ancestros.